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Carta pública a los legisladores electos de Dajabón

Señores
Senador electo Lic. David Sosa 
Diputada electa Lic. Sonia Agüero​
Diputado Lic. Darío Zapata​

Distinguidos legisladores electos:

La República Dominicana vive uno de los momentos más difíciles de la historia reciente con la crisis sanitaria impuesta por la pandemia del COVID-19, que amenaza con seguir comprometiendo la salud de las personas y el potencial de lograr objetivos de vida y desarrollo a diferentes escalas. Esta tendencia es reforzada por situaciones preexistentes de debilidad institucional y vulnerabilidad de sectores sociales y comunidades que podrán resultar seriamente impactados en diversos ámbitos.

Los legisladores pueden jugar un rol muy importante al incidir en el adecuado direccionamiento de los recursos que deberán ser destinados no solamente a contener en lo alcanzable los efectos de la pandemia,  sino también a fortalecer la capacidad de nuestro país para sobrevivirla y retomar en un nuevo escenario las aspiraciones de desarrollo sostenible. Esto requiere que tengan muy claras las funciones de representación, legislación y fiscalización de acuerdo con las atribuciones constitucionales del primer poder del Estado.

El país presenta actualmente un reclamo de alta relevancia, sobre todo en este momento cuando mayor eficiencia se requiere en el uso de los cada vez más comprometidos recursos públicos. Dicho reclamo se basa en la existencia de unos "fondos sociales" que gran parte de los legisladores actuales recibe y fundamentalmente usa a su discreción, entre otras cosas para comprar simpatías y fortalecer su solvencia.

Tomando en cuenta que los legisladores no existen para ofrecer dádivas sino para las antedichas funciones, el clamor nacional es por la renuncia a los referidos fondos, popularmente conocidos como barrilito y cofrecito, según se recibe por senadores y diputados,  respectivamente. Ya en el período que concluye renunció a ese odioso privilegio y a otros más el Diputado Nacional Fidelio Despradel, de Alianza País​, quien ha tenido un desempeño destacado,  ejemplar, comprometido con la honestidad, la lucha contra la corrupción y a favor de la conservación del ambiente y los recursos naturales, y no optó por la reelección sino por dar paso a nuevos liderazgos. Ya para el próximo período han anunciado su renuncia a esos privilegios los diputados electos Pedro Martínez​, José Horacio Rodríguez​ y Juan Dionicio Rodríguez Restituyo​ y los senadores electos Eduardo Estrella​, Faride Raful​ y Antonio Taveras Guzmán. Harán una excelente labor como legisladores sin necesidad de alimentar el clientelismo que ha eternizado la pobreza y mermado las aspiraciones de institucionalidad democrática.

A partir del contexto anterior, tengo a bien solicitarles, como ciudadano dominicano nacido y criado en la provincia que ustedes representarán, tres compromisos específicos:

1) Renunciar a los privilegios que representan el barrilito, el cofrecito y las exoneraciones;

2) Defender activamente el cumplimiento de la asignación del 10 % del presupuesto nacional a los gobiernos locales y fiscalizar la adecuada ejecución en los municipios de nuestra provincia;

3) Ejercer las funciones de representación, fiscalización y legislación en una manera tan activa que la ciudadanía a través de toda la provincia conozca, por fin, de una vez por todas para qué existen los diputados y senadores.

Este ciudadano y muchos más estarán pendientes de sus hechos, reconociendo lo positivo y recordándoles los fines para los cuales fueron elegidos en caso que se alejaren de ellos.

Aprovecho para felicitarles por su elección.

Atentamente,

Cristino Alberto Gómez, Ph.D.
Ciudadano
23 de julio de 2020

@CristinoAlberto

Participación en el Curso de Comunicación y Liderazgo Político

Santo Domingo, D. N. La participación en el Curso de Comunicación y Liderazgo Político en la Escuela Nacional de Formación Electoral y del Estado Civil (EFEC), institución académica de la Junta Central Electoral (JCE), es una oportunidad para intercambiar con líderes locales de diferentes organizaciones políticas de nuestro país, y a la vez de fortalecer el conocimiento de herramientas para hacer política de manera diferente, de acuerdo con los nuevos tiempos y con los principios democráticos.
Curso de Comunicacion y Liderazgo Político, EFEC/JCE
El Profesor Juan Martínez Montero facilita el primer módulo
del Curso de Formación Política de EFEC (8-9 de mayo 2015)
Me alegra mucho que esta iniciativa, trabajada en diferentes entregas con grupos siempre diversos, se esté desarrollando. Estoy teniendo la oportunidad de participar los días 8 y 9 de mayo como integrante de Alianza País, y considero muy interesantes la dinámica participativa y el enfoque académico, que promueven la interacción de personas e ideas más allá del partido político del cual provengan.

Es fundamental una comunicación efectiva y un apropiado manejo de los diferentes medios que hoy día están disponibles para la comunicación y el ejercicio del liderazgo político.
Cristino Alberto Gómez y Ramón (Monchi) Brito en el Curso de Comunicación y Liderazgo Político (EFEC/JCE)
Cristino Alberto Gómez y el Profesor Ramón Brito en el Curso de
Comunicación y Liderazgo Político de EFEC (8-9 de mayo 2015)
Espero que los resultados de este curso se potencien y repliquen, de manera que cada vez más los protagonistas del escenario político dominicano a los diferentes niveles estén más capacitados para ejercer un liderazgo efectivo de cara a los principales desafíos de nuestra República Dominicana.

Cristino Alberto Gómez
8 de mayo de 2015
@CristinoAlberto


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Guillermo y Alianza País en el nuevo escenario político

Guillermo Moreno, presidente de
Alianza País.
Los resultados de las últimas encuestas sobre preferencia electoral para 2016 realizadas en la República Dominicana muestran un nuevo escenario político en el cual Alianza País se afirma como organización con vocación de poder.

Durante más de 40 años, dicho escenario estuvo liderado por tres partidos: el Partido Revolucionario Dominicano (PRD, hoy dividido entre el grupo que conserva el nombre y el Partido Revolucionario Moderno, PRM), el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Conocidos como los partidos tradicionales, estas fuerzas y sus aliados han mostrado ser incapaces de resolver los problemas centrales del país: la reducción de la pobreza, la seguridad ciudadana, la generación de un modelo de desarrollo sostenible basado en las potencialidades del país, la educación, la salud pública, la participación democrática, entre otros. Lejos de enfrentar estos problemas con seriedad, los gobiernos se han enfocado en crear fortunas, buscar maneras de perpetuarse en el poder y pagar favores políticos a sus allegados y adeptos. 

En este contexto, los ciudadanos del presente han puesto la mirada en una propuesta nueva que se proyecta como diferente, alternativa a los partidos tradicionales, representada por Alianza País, cuyo presidente es el Dr. Guillermo Moreno. Desde el 2009, un grupo de dominicanos y dominicanas interesados en la generación de un cambio de rumbo en el país vienen trabajando con la decisión de hacer realidad las transformaciones que se necesitan en el país, convencidos de la importancia de participar para poder lograr los cambios que se sueñan.

Alianza País participó en las elecciones de 2012, obteniendo el 1.37% de los votos válidos. A partir de entonces ha registrado una firme tendencia de crecimiento, motivada por el rechazo al sistema de partidos tradicionales por parte de la ciudadanía, e impulsada por el trabajo continuo de los miembros del partido. Desde agosto de 2014, Alianza País tiene en marcha la Campaña del Millón de Amigos y Amigas de Alianza País (La CAMILA), a través de la cual está peinando todo el territorio nacional, entrando en contacto con la gente, escuchando sus planteamientos, dando a conocer su propuesta y registrando las personas que muestran simpatía por el partido. En los últimos días, cientos de nuevos miembros se han juramentado para trabajar en el partido. El alto nivel de aceptación de la propuesta y la respuesta positiva de la gente a participar de la generación del cambio ha superado las expectativas.

Las Encuestas

Fuente: Acento.com.do (Portada del Periódico Hoy)
De acuerdo con esta encuesta, publicada en 9 de febrero de 2015, Guillermo Moreno obtiene un 23.8% de los votos en el escenario más probable. En los demás escenarios evaluados, el porcentaje varía de 8.9% a 18.2%.


Fuente: Noticias SIN
De acuerdo con esta encuesta, un 11% votaría por Guillermo Moreno en el escenario electoral más probable y varía de 5 a 11% en los demás escenarios evaluados.


Greenberg-Diario Libre (24 de marzo, 2015)
Fuente: Diario Libre
La encuesta Greenberg-Diario Libre presenta a Guillermo Moreno con entre 12% y 15% de la preferencia electoral.


Centro Económico del Cibao (CEC), 25 de marzo de 2015

Fuente: Acento.com.do
De acuerdo con esta encuesta, en el escenario más probable el Dr. Guillermo Moreno García alcanza un 11.3% de los votos, mientras que en los demás escenarios considerados varía entre 4.5 y 9.4%.

Todas estas encuestas reflejan que ya Alianza País y su presidente Guillermo Moreno son visualizados por el país como una propuesta en la cual vale la pena participar. Es el único partido emergente que ha mostrado este extraordinario nivel de crecimiento, y que en la actualidad muestra ser una de las tres fuerzas que competirán por el poder en las elecciones a realizarse en mayo de 2016.

Cristino Alberto Gómez
26 de marzo de 2015

En Alianza País


Germinó la semilla latente
una vez descubrió la labranza
tierra nueva que al sol con la frente
se transforma en el verde esperanza.

El mayor de los sueños se alcanza
si conlleva la fiel voluntad.
Se renuevan del pueblo en Alianza
los senderos de la libertad.

Es de hoy, aliancistas, la lucha,
sin lugar ni temor al desliz.
En el fondo del alma se escucha
emergiendo la nueva raíz.

¿Quién inventa, Quisqueya, el asiento?
¿Quién pretende que sola vivís?
 Canta unido tu pueblo hacia al viento:
 ¡eres una en Alianza País!

Cristino Alberto Gómez
Santo Domingo, 15 de marzo de 2012
@CristinoAlberto

¿Por qué participar en Alianza País?

En el ambiente dentro del cual se ha desarrollado mi corta existencia es muy común encontrarse con quienes consideran el quehacer político un oficio de personas deshonestas y corruptas. Esa premisa les motiva a preocuparse cuando los individuos cercanos en los cuales confían se involucran en la actividad política, sobre todo si se trata de estudiantes o profesionales. Es ahí cuando surgen las famosas frases: "tú no necesitas entrar a la política, porque tú puedes conseguir cualquier trabajo bueno con lo que has estudiado", "el hombre es serio hasta que se mete a político".

Es preocupante que precisamente la gente con potencialidad para generar los cambios necesarios sea la que no se atreva a involucrarse en los procesos de toma de decisiones colectivas. Este es el resultado de un sistema de partidos tradicionales cuyos dirigentes, en nombre de la política, se ha valido de todo tipo de medios (no importando cuan deshonestos, antiéticos e imorales sean) para lograr sus fines de acumular poder y dinero a costa de los bienes públicos y el favor de las masas. Como manifiesta el compañero Guillermo Peña en su artículo "No me hables de política":
 "La cultura política dominicana rebosada de clientelismo, nepotismo, corrupción e impunidad tiene asqueada a la ciudadanía" (Boletín En Movimiento #40. Abril 13, 2011. Alianza País)
Peña emplea el término "indiferencia política" para referirse a la actitud que asume gran parte de la ciudadanía (debido a la desconfianza generada por aquellos a quienes bien denomina "líderes del pasado") de llamarse apolítica como manera de no participar en la solución de los problemas colectivos. Esa indiferencia, considera, lejos de conducir a los cambios soñados, abre la puerta para una "dictadura constitucional" por ser una especie de complicidad silenciosa tendiente a permitir que todo siga igual o empeore.

Tantas veces me pregunté si era necesario o no el involucramiento en la política para generar los cambios soñados,  hasta convencerme de que la respuesta era positiva. No será el camino de todos los ciudadanos pero sí de todo quien se cree capaz de aportar para alcanzar las transformaciones que sueña y depurar un sistema que no puede sostenerse sobre la actual base quebradiza. Muchos somos los que soñamos con un país mejor, dirigido por un gobierno honesto; algo menos los que creemos que es posible alcanzarlo y entre estos sólo una parte la dispuesta a luchar para lograrlo. Pero esa parte, por pequeña que pueda parecer en un inicio, tiene el compromiso de no doblegar ante la presión que pueda ejercerle el sistema o sus ciegos colaboradores, crecer y fortalecer los principios que le mantienen en pie.

Tal como dijo el Dr. Guillermo Moreno, candidato presidencial de Alianza País, durante su intervención en el Show del Mediodía, cuando sus entrevistadores lo abordaron sobre las dificultades que podría tener este partido para alcanzar el poder.
"No importa que sea un camino tortuoso pero es el camino seguro, el camino que posibilitará un gobierno honesto. Estamos dispuestos a caminar ese camino duro y dificil en aras de que haya un mejor país"
Es que perderíamos hasta el derecho a disentir en nuestro discurso si nos insertásemos en los mismos esquemas de clientelismo y corrupción que mina el sistema de partidos tradicionales. No tiene peso la palabra de quien critique al gobierno actual para concluir con una solución de la misma naturaleza, tanto cuanto quien recuerda las debilidades del gobierno que le precedió mientras prefiere la venda ante la caótica situación por la cual atraviesa nuestra sociedad presente debido a un sistema que ha renunciado a través de la historia al patriótico deber de promover el desarrollo nacional; a la digna misión de construir una República Dominicana justa, solidaria, participativa, democrática, libre, independiente y soberana con base en la honestidad como principio fundamental; a la jurada función de cumplir y hacer cumplir la constitución y las leyes dominicanas.

Entrar al sistema para continuar el imperio del desorden no tiene sentido. Entrar al sistema para alimentarlo en su hambre de limitar las posibilidades de cambio no es una labor decorosa de los dominicanos que aman su patria. Entrar a la política y no impulsar el cambio es tan indignante como comportarse completamente indiferente por no involucrarse en ella. Si en nuestro país existieran las condiciones para que los ciudadanos podamos alcanzar nuestros sueños de desarrollarnos como personas y mejorar así la calidad de vida de nuestra gente; si tuviéramos un país justo que ofrezca oportunidades para toda la ciudadanía en un estado de derecho; si estuviéramos viviendo la dirección de un sistema basado en la honestidad y que garantizara la seguridad a cada dominicano o dominicana; si existiera una verdadera democracia participativa donde se reconociera la soberanía del pueblo (ostentador del poder real al que debe responder el poder formal); si contáramos con una administración que diera valor a nuestro campo, contribuyendo a la apertura de canales de comercialización y a la inserción de nuestros productores en cadenas de valor y esquemas de certificación; si se sucedieran gobiernos interesados en el desarrollo sostenible de nuestro país, aplicando el principio de subsidiariedad para facilitar la solución a las problemáticas sociales a diferente escala y la participación activa de la ciudadanía en la gestión de los planes de desarrollo; si tuvieramos, pues, un gobierno honesto cuya misión sea la construcción de un país productivo, justo, seguro, democrático, sostenible y soberano, nuestra participación se podría limitar a la innovación para la mejora de aquello con lo cual contaríamos. Pero hoy la insoportable falta de estas fortalezas nos llama a conquistarlas a través de una propuesta que las convierta en sus ejes o líneas de acción.

Y EN ESO LLEGÓ GUILLERMO

Así como no soy el más reciente, tampoco soy el primero de mis familiares que se identifica con la candidatura del Dr. Guillermo Moreno a la Presidencia de la República por un gobierno honesto. Ya en el 2007 o poco antes mi hermana, que estudiaba la carrera de Derecho en la UASD, nos hablaba de "La Convergencia", una propuesta a la cual se estaban adheriendo muchas personas, sobre todo jóvenes, con la finalidad de cambiar la manera de hacer política en la República Dominicana.

Fue la primera vez cuando tuve conciencia del nombre de quien hoy es nuestro líder. No supe de él cuando fue Procurador Fiscal del Distrito Nacional ni me enteré en el momento de su destitución (por cumplir y hacer cumplir las leyes como había jurado). En aquel lejano 1997, quien escribe cumplía sus 10 años en una pequeña comunidad de la frontera donde escribía los primeros poemas de "Patria y Ambiente", aquella colección que conservo escrita a lápiz carbón de letras hoy casi confundidas en el color del papel y cuyas hojas están unidas con cinta de regalo color rojo. Hebras de esas cintas eran usadas para amarrar los exámenes (cuyas preguntas eran dictadas) en caso que usásemos más de una hoja.

Hacia el 2007 estaba justo haciendo esfuerzos por conocer mejor nuestra historia y actualizarme en cuanto a la situación social y política de mi país adonde regresaría en unos meses, una vez completar cuatro años de estudio en la Universidad EARTH. Quería convencerme del nivel al cual era capaz de realizar en proyectos los sueños y las ideas; la incertidumbre de salir de un ambiente universitario donde pocas cosas hacían falta para vivir tranquilo, a enfrentar una realidad compleja fuera de aquella burbuja, me llenaba de mucha inquietud y deseo de aprender en la práctica; era como volver a nacer, pero esta vez pensando y consciente.

Leí mucho, entre tantos materiales los folletos que estuvieron a mi alcance y que mi padre conserva del tiempo cuando participaba en los Círculos de Estudio por los cuales él pasó hace muchos años para ser miembro de la segunda organización política fundada por Juan Bosch. A través de ellos, el líder educaba a los ciudadanos para instituir un Partido de Liberación Nacional que generara los cambios de entonces. Motivado por aquellas lecturas busqué sin encontrar la aplicación de los principios por los cuales había surgido aquel partido y que lo mantuvieron en sus inicios. Fui observador del modus operandi de los partidos tradicionales y su manera de relacionarse con las comunidades y los ciudadanos, las formas de clientelismo y su arraigo en la sociedad.

La gente noble de nuestro pueblo ha sido acostumbrada al clientelismo y a la corrupción de manera que hasta sin darse cuenta contribuye con estas prácticas. De no ser así, ¿por qué la gente solicita ayuda para que metiendo una cuña algún político le consiga puestos de trabajo? ¿Por qué la gente hace largas filas para buscar una funda o ración alimenticia, aún teniendo con qué comer? ¿Por qué responde a la persuación de los alcaldes y legisladores cuando hacen sus campañas reeleccionistas con base en el asistencialismo? ¿Por qué les acepta hojas de cinc, fundas de cemento, tablas y papeletas para que les voten? ¿Por qué dice "yo voto por el que me ayude"? ¿Por qué dice también "yo voto por Fulana, que yo sé que es seria, a menos que Mengano me cumpla con la receta que le pedí"? ¿Por qué acepta que los fondos municipales se le dividan en cheques regalados de $300, $500 y $1000 en vez de ser usados para responder a planes de desarrollo territorial? ¿Por qué se mantiene indiferente ante esta situación, mientras en su propio entorno convive con los efectos de la ineficiencia de sus mal llamados representantes? ¿Por qué vota por los candidatos y cree suficiente este acto como su única posibilidad de participación ciudadana?

Luego de un año completo de análisis deduje que el mal estado de la guagua (en este caso, el sistema) era tan delicado que sería imposible ponerla a funcionar de nuevo, si bien era justo repararla. Ese vehículo que corre por un rumbo torcido y contamina la sociedad a la que lleva sobre sus asientos debe ser cambiado por uno nuevo. Lo deduje de las profundas reflexiones en las cuales entré, fundamentando mi teoría con cada nueva experiencia, con cada nuevo acontecimiento.

En las conversaciones con mi padre ya abundaban los temas sociales y políticos. Se hicieron más profundos en el momento cuando, a finales de 2009, le dije que en aquel o en los demás partidos tradicionales no había lugar para mí como tampoco para cualquier persona que pretenda ingresar con la finalidad de, en apego a principios morales, generar cambios que valgan la pena. Le hablé de la incoherencia entre los libros que me había prestado dos años antes y lo que desde entonces observaba. Le dije que estábamos en el reinado de partidos sin ideologías ni propuestas, que involucrarse en ellos era andar sin rumbo sin saber a cuáles intereses se servía como parte de un grupo. Él me hizo saber que hace tiempo observaba cómo estaba decayendo el sistema político actual, que en el momento no había otra real alternativa y que era el papel de la juventud ir a la vanguardia para construir los cambios que se necesitan en este tiempo, la nueva independencia.

Poco después conversamos nuevamente y le manifesté mi intención de empezar a organizar personas para un movimiento local que pudiera expandirse de manera creciente por todas las zonas del país. Tal iniciativa no llegó a tener nombre ni plan escrito, pero la idea era aprovechar el tiempo que estaría fuera del país para fortalecer una propuesta y entrar en contacto con más personas que compartieran los mismos principios.

Empecé el proceso de estudio más detenido sobre la actualidad nacional e internacional, así como sobre conceptos que contribuyeran a mejorar nuestra visión y el abordaje de los temas nacionales. Se acercaron y fueron las elecciones congresionales y municipales, llenas de zancadillas, negociaciones y otras prácticas detestables. Las esperanzas de algo diferente me parecían muy reducidas.

En eso llegó Guillermo Moreno. Fue como me encontré con sus escritos en Clave Digital, periódico que todavía existía y luego tendría que cerrar por las presiones del sistema. Leí, releí sus artículos, sobre todo aquel publicado el 20 de mayo: "Un nuevo comienzo". Consulté de nuevo a mi hermana, seguí buscando y atendí en Youtube a las tres alocuciones de Moreno (1, 2, 3) pronunciadas antes de las elecciones de 2008 y el mensaje que dirigió a la nación días después motivando a una Alianza País para lograr el cambio de rumbo (que ahora trabajaba por el reconocimiento electoral). Todas estas fuentes y la información que pude encontrar en los medios tanto sobre su anterior gestión en la Procuraduría Fiscal del Distrito Nacional como sobre sus actuales propuestas me permitieron estar seguro de que representa un camino verdadero y posible hacia la refundación de la República Dominicana que soñaron Juan Pablo Duarte y los Trinitarios. La comunicación con el Dr. Guillermo Moreno y con miembros del movimiento Juventud Alianza País fue esencial para reafirmar que compartimos un mismo ideal y unos mismos principios para lograr las transformaciones que soñamos para nuestra patria. Mi artículo "¡Atrévete al cambio!" fue el manifiesto de una decisión definitiva.

Somos parte de esta lucha porque tenemos la voluntad de ir más allá de un sueño. No sólo deseamos un mejor país; queremos construirlo y estamos dispuestos a luchar para alcanzarlo. Sabemos que el camino es duro, ya  dijimos más arriba, pero sabemos también que con firmeza y coherencia es posible vencer en esta lucha que valdrá la pena. No venimos con el interés de llenar a nuestro partido y a nuestro candidato de compromisos que limiten la realización de un gobierno honesto; venimos a aportar desde nuestro conocimiento y entorno para la construcción de un proyecto de país. No venimos para ofrecer dádivas ni para aceptar sobornos; venimos a decirle con el ejemplo a toda la ciudadanía dominicana que un cambio es posible, que participando unidos podemos lograrlo, y a acompañarle en la lucha. No venimos por un sueldo ni por una casa, ni por un vehículo ni por una posición, ni pensando en el famoso "buscar lo mío"; venimos a edificar juntos, mediante la institución de un gobierno honesto, el país productivo, justo, seguro, democrático, sostenible y soberano que merecemos como pueblo y que le queremos legar a las futuras generaciones.

Alianza País es una propuesta plural conformada por la diversidad de personas y sectores que se identifican con el cambio de rumbo que soñamos para nuestro país. Es un partido reconocido por la Junta Central Electoral y tiene como candidato al Dr. Guillermo Moreno para las elecciones presidenciales de 2012. Toda persona dispuesta a encarnar esta propuesta tiene la tarea empezar en su entorno social (su comunidad, barrio, sector, familia, círculo de amigos) a trabajar para hacerla suya y motivar a que otras puedan conocerla e integrarse a esta causa que es la del pueblo dominicano.

¡Transformemos la esperanza en pasos en avance! ¡Seamos hoy el cambio que soñamos para nuestra sociedad!

Cristino Alberto Gómez
Alianza País Dajabón
@CristinoAlberto

Lograr el cambio de rumbo

Jóvenes dominicanos junto a Guillermo Moreno y Wellington Martínez. Foto: Juventud Alianza País

Visten el verde que habla de esperanza y llevan impresa la A de una nueva Alianza, recordando en amarillo el sol que renace cada día abrazando los fríos amaneceres. Apenas unas horas antes de salir el sol resultaría imposible imaginar el día que vendrá de no ser por los tantos que hemos visto llegar como personas y como humanidad. Tantos, que en la historia hemos logrado establecer múltiples sistemas de medición del tiempo en civilizaciones distintas y pueblos distantes, identificar ciclos que casi se repiten, inventar años bisiestos y otras cuñas para avanzar hacia la precisión en la medida de lo que ocurre en la naturaleza.

También portan una latita que ante ojos que desconozcan de ella parecería de salsa a no ser porque lleva un pequeño orificio en su parte superior y alrededor de todo el cilindro una etiqueta donde se lee “Un Peso por un Gobierno Honesto”, junto al rostro del candidato presidencial: Dr. Guillermo Moreno García. La ciudadaníaFoto tomada de Hoy.com.do puede preguntarse por qué razón los miembros de Alianza País, en vez de ofrecer cien o mil pesos a las personas para que apoyen esta candidatura, está recorriendo las calles, los campos, los medios de comunicación, los barrios, los establecimientos comerciales, los pueblos, las oficinas de trabajo, los parques, las guaguas y cada lugar frecuentado por la membresía aliancista para solicitar tan sólo un peso. Con esta campaña se da la oportunidad a todos los dominicanos y dominicanas de hacer un pequeño sacrificio a favor de los grandes cambios que sueña y se rompe con la cultura de clientelismo propulsada por los dirigentes y partidos tradicionales, cuyas campañas se sustentan de fuentes dudosas o cuando menos cuestionables que condicionan el ejercicio del poder a favor de sus patrocinadores. Si es el pueblo quien auspicia un gobierno honesto, sentirá y ejercerá su derecho a exigir cuentas de cómo se invierten los recursos.

Es que Alianza País se ha propuesto ser una organización política diferente con la capacidad de dar un cambio de rumbo al país, al quehacer de la política y la administración pública, basada en la honestidad, la transparencia y la primacía de los intereses y objetivos de la nación sobre los particulares o sectoriales. Los aliancistas están convencidos de que el cambio de rumbo no puede ocurrir por arte de magia con el solo ascenso al poder, sino que se construye desde el propio día a día mientras se realiza la campaña electoral. Se construye mediante la formación política, la creación de una nueva conciencia y la participación activa de la ciudadanía con incidencia sobre los temas que le incumben como parte de un Estado que debe promover el desarrollo humano y sostenible. Ese cambio de rumbo se consolidará con la participación electoral, confirmación de que la República Dominicana ha decidido ser una patria libre, independiente, soberana, democrática y participativa como lo soñaron sus fundadores.

Alianza País es un partido reconocido por la Junta Central Electoral; el 7 de agosto de 2011 proclamó en Santo Domingo la candidatura presidencial del Dr. Guillermo Moreno García para las elecciones del 20 de mayo de 2012. En este acto, el candidato esbozó la propuesta de gobierno, fundamentada en siete ejes:gobierno honesto, país productivo, país justo, país seguro, país democrático, país sostenible y país soberano, siendo el primero en dar a conocer una propuesta concreta de líneas y acciones a ejecutar en la dirección del Estado de asumir la presidencia a partir de las próximas elecciones. Con base en estos ejes, entre los cuales el primero es la puerta que da entrada a los otros seis, los aliancistas están seguros que se puede lograr el cambio de rumbo.

Los integrantes de Alianza País se sienten tan seguros al usar su camiseta, gorra y bandera color verde esmeralda y estampadas de amarillo arena como seguros se sienten cuando manifiestan y defienden los principios y las propuestas del partido, porque en su corazón y en su mente está la convicción de que luchan por una causa justa y saben que ajustan los medios al fin, lejos de justificar con el fin los medios. Se sienten seguros porque entienden que en Alianza País la ciudadanía dominicana se hace representar, no para favorecer las minorías oligárquicas que cogobiernan en el sistema de partidos tradicionales sino para recuperar los valores patrios que movieron a la juventud que les antecedió en vastas ocasiones para defender la nación. Muchas veces ha tenido que ser disputada a la fuerza, pero hoy la lucha es de ideas, propuestas, nuevas maneras de participación ciudadana en los asuntos nacionales.

En este proceso, la juventud tiene grandes retos que superar. Debe encarar con actitud revolucionaria las pretensiones de un sistema que intenta cegar y moldear su pensamiento inhibiendo la criticidad y la creatividad. Debe conquistar la equidad en una sociedad donde la iniquidad hace leyes de las centenarias costumbres injustas. Tiene el desafío de promover hoy el manejo racional y la conservación de los recursos de los cuales en persona podría vivir la escasez de un mañana que amenaza con llegar como ladrón en la noche. Tiene el reto de cambiar un modelo económico que nunca ha funcionado y cuya prolongación por conveniencia a sectores minoritarios ha pasmado el desarrollo nacional, excluyendo de oportunidades de una vida digna a la inmensa mayoría de las familias dominicanas. Tiene el reto de, mediante nuevas prácticas asentadas en la honestidad, involucrarse en la política enfrentando la corrupción y el clientelismo que priman en un sistema de partidos tradicionales con el que una parte considerable de la población inconscientemente confunde el loable quehacer de la Política en su forma más pura. Tiene a distancia de un profundo “sí se puede” y un paso decidido el inicio de un camino que conduce hacia la edificación de los cambios que sueña.

Como manifestó Wellington Martínez, coordinador nacional de Juventud Alianza País, durante el lanzamiento de este movimiento el pasado 17 de julio, el país cuenta con la Política como medio para resolver los problemas fundamentales de la sociedad. No es ella la ineficaz, sino los malos representantes que actualmente ocupan las posiciones donde se toman las decisiones, a los que compara con pirañas hambrientas dentro de una fuente de agua que debería servir para limpiar y dar de beber a una población sedienta de esperanza. Es necesario, según Martínez, de un valiente que se dé cuenta que es posible cambiar el destino de esa fuente de agua y a la vez de otros valientes que junto a él decidan entrar para echar afuera las pirañas aunque al principio muerdan, dispuestos a defender dentro de la fuente el derecho de la población a disfrutar el agua limpia y conservarla para que los hijos y las subsiguientes generaciones puedan también aprovechar el vital recurso.

En el caso de la República Dominicana se ha levantado el primer valiente, el Dr. Guillermo Moreno, quien ha sido capaz de enfrentar los intereses de los sectores poderosos para defender la Constitución y las leyes dominicanas desde los espacios donde se ha desempeñado. Junto a él un creciente grupo de hombres y mujeres se integra en Alianza País con la decisión de producir un cambio en la historia nacional, sabiendo que esta no es tarea de una persona sola ni un sector o grupo social solo, sino que se necesita de una nueva mayoría capaz de disputarle el poder a los partidos tradicionales e implementar un gobierno honesto.

Hoy más que nunca es necesario, urgente y posible producir un cambio de verdad. ¡Tú puedes ser parte de él!

Cristino Alberto Gómez / 20 de agosto de 2011

http://www.dominicanpoet.com

¡Atrévete al cambio!

Por Cristino Alberto Gómez
Los altos niveles de desigualdad social, así como el degradado estado de la democracia y la preocupante situación política en la República Dominicana, son motivos de profunda reflexión para los ciudadanos y las ciudadanas de este país, gente noble, buena y con esperanza de compartir un futuro mejor. Ante esto surgen las preguntas: ¿Podremos lograr ese mayor bienestar social bajo el tipo de sistema político que existe en la actualidad? ¿Estamos trabajando para construir el futuro que queremos o sencillamente percibimos de manera pasiva la situación como si fuese ajena a nuestra responsabilidad? ¿Qué estamos dispuestos (as) a hacer para convertir en realidad el cambio?

Según los datos del Banco Mundial, un 48.5% de la población dominicana vive por debajo de la línea de pobreza, con tendencia al aumento. Mientras tanto, el 20% con mayores ingresos recibe un 53.8% de los ingresos totales, al tiempo que sólo un 4.4% se raciona para el 20% de los más pobres. Una de cada ocho personas (11.8%) no sabe leer ni escribir. Una de cada seis con disposición a trabajar (15.6%) no puede hacerlo debido a la falta de oportunidades de empleo. La proporción de mujeres desempleadas casi triplica la de hombres en esa condición, evidenciando las desigualdades de género.

En el ámbito de la salud, de acuerdo con los datos del Boletín no. 27 de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales, un 62.5% de la población dominicana no cuenta con seguro familiar de salud. A esto se ligan los precarios servicios que se ofrecen en los hospitales públicos, única opción para la gran mayoría, en gran parte por la deficiente calidad de sus instalaciones y equipos.

Estos y otros problemas, como la inseguridad ciudadana por el incremento de la delincuencia, criminalidad y narcotráfico, la baja calidad de la educación pública y la inseguridad de la tenencia de la tierra, parecen no preocuparles a los gobiernos. Tampoco les interesa el tema del cambio climático, cuyos efectos se demuestran una y otra vez, no sólo por los vastos estudios científicos que se han realizado y divulgado, sino también porque su avance es tan rápido que los cambios son visibles en cortos períodos de tiempo. No les importa la pérdida de la biodiversidad, la necesidad de una mayor eficiencia en el uso de los recursos por su escasez cada vez más aguda ni la contaminación ambiental y sus efectos directos sobre la vida en el planeta. No les interesa preservar las riquezas y bellezas naturales de nuestro país. En fin, demuestran carencia de voluntad para servir a la nación dominicana a través de las posiciones representativas en las cuales ese pueblo bueno los ha colocado lleno de esperanzas. Cuarenta y cuatro años bajo los gobiernos de tres partidos han manifestado el fracaso social de la conquista y el ejercicio del poder cuando responden a intereses personales de enriquecimiento económico, divinización y perpetuidad de cargos.

El descrito es un sistema del cual no se pueden esperar mejores frutos. Para entenderlo basta con analizar detenidamente lo experimentado con la campaña electoral previo a las elecciones del pasado domingo 16 de este mes de mayo. Dos figuras al frente de los partidos mayoritarios, hoy prácticamente sólo 2, organizaron las fórmulas electorales de las provincias y municipios, en atropello de la voluntad de los miembros locales de sus partidos. Gran parte de estos señalamientos respondieron a negociaciones económicas y compromisos basados solamente en el interés de ganar. ¿Cuáles eran sus propuestas? Bien, gracias.

Dos experiencias que conocí en su momento a través de los medios de comunicación durante la reciente campaña en la provincia de Dajabón, dan una idea sobre la manera como los partidos tradicionales visualizaron la política: a) cierto día el gobernador civil, quien fungió como encargado de campaña del partido oficial (PLD) en la provincia, fue abordado sobre las propuestas de los candidatos y por qué consideraba que ellos eran una buena elección, a lo que respondió sin pensarlo dos veces que el Presidente de la República necesita ser apoyado y para eso es necesario que tenga más síndicos, senadores y diputados, confirmando su noción ante la insistencia en la pregunta por parte de los comunicadores que lo entrevistaban en Radio Marién; b) el senador por el partido de oposición (PRD) envió ante el programa Hablando Claro, en efectivo, la suma de dos millones de pesos que fueron depositadas sobre la mesa enfrente de los periodistas y ante las cámaras que llevaron estas imágenes al pueblo, apostando a su propio triunfo como si se tratase de una pelea de gallos.  

Situaciones como esas no son las de estructuras políticas capaces de resolver los problemas del país y encaminarle hacia un bienestar colectivo, ni las que el pueblo espera en el momento que con entusiasmo acude a las urnas pensando en el futuro de la patria. La gran parte del pueblo dominicano comprende que está mal representado por partidos con tales niveles de descomposición, sin ideales ni propuestas, sin principios ni voluntad de servir. Esto explica por qué al menos el 42% de los (as) ciudadanos (as) no ejerció el derecho al voto. Su voz no pudo ser considerada en las elecciones y por lo tanto los resultados de las mismas no encarnan el interés de la mayoría del pueblo dominicano.

El presente está en manos de ese pueblo que ha sufrido el olvido y los desafueros de las fuerzas que le han gobernado. Es esta la hora de abrir los ojos y luchar por los principios en los cuales creemos, pues el cambio es posible mediante la acción conjunta y decidida. Es hora de unir las voluntades de constituir un país dirigido por personas honestas, interesadas en la creación de una verdadera democracia participativa y la apertura de espacios de incidencia política de mujeres y hombres que aman la patria en su condición de ciudadanas (os). Tú eres una de esas personas que pueden empezar a generar el cambio hoy.

No importa el sitio del país de donde vengas, ocupación, profesión, partido anterior, religión, edad, género, sector social… Si confías en el cambio y estás dispuesta (o) a trabajar por su realización, te invito a formar parte de la gran Alianza País, una nueva organización basada en firmes principios para transformar la práctica de la Política en nuestra nación.

Ideada y dirigida por el Doctor Guillermo Moreno, reconocido por sus patrones de ética y compromiso con el desarrollo de la República Dominicana, la Alianza País se encuentra en la fase final de su proceso de reconocimiento y se ha constituido en una fuerza en movimiento que reúne a todos los sectores sociales con una finalidad muy clara: el cambio posible.

¡Atrévete a la Alianza País!


Cristino Alberto Gómez
28 de mayo de 2010
01:35 AM