Entre tú y yo

Le preguntaré al prelado
que esta tarde nos unió
si haces lo que quieras tú
y yo lo que quiera yo
o yo lo que digas tú
y tú lo que diga yo.

¿Cómo somos lo que somos
si nadie nos enseñó?
¿Fue sin darte cuenta tú
o tal vez queriendo yo?

Tú me pides exigiendo
que lo aclare de por Dios,
si haces lo que quieras tú
o bien lo que quiera yo.

Yo te digo que me digas...
¿piensas lo que pienso yo?
¿Dejo que lo digas tú
o tú que lo diga yo?

Nadie sabe quién lo sabe.
Esto lo resuelven dos.
Dime lo que quieres tú;
mira lo que quiero yo.

Pero, ¿qué propones tú
de lo que quisiera yo:
que aquí lo que digas tú
y allí lo que quiero yo?

Si tú quieres y yo quiero,
y si queremos los dos,
entonces... ¿te digo yo?
Mejor que lo digas tú.

¿Cómo que no quieres tú
lo que tanto quiero yo?
¿Será porque tú sí quieres
lo que no quisiera yo?

Si me dices lo que piensas
y piensas qué dije yo,
pensaré lo que dijiste
y sabrás qué pienso yo.

Cristino Alberto Gómez
13 de septiembre de 2016
@CristinoAlberto

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