Pinceladas sobre la cultura (musical) dominicana

(Texto base de participación en el programa Variedades Cultural, con José Oduber, M.Sc. en Radio Cultural Turrialba 88.3 FM, Costa Rica, el 27 de octubre de 2010)
Cristino Alberto Gómez
Exterminación de taínos:
 miches.wordpress.com
La cultura dominicana resulta de la combinación de la cultura de los taínos, grupo indígena tempranamente extinguido por los españoles, la española y la de los pueblos africanos de donde provenían los esclavos. En la Isla de Santo Domingo no existe actualmente el mestizo como en otros territorios de las Américas. De los taínos apenas persistió el uso de algunos instrumentos (canoa, hamaca, caracol), técnicas (ahumado de carne, cestería con cuerdas de cabuya) y productos agrícolas (yuca, batata, yautía, jagua, jobo, maní) y creencias (piedra de rayo, ciguapa). Según expresa el escritor Carlos Esteban Deive, la mayor influencia taína a la cultura dominicana ha sido en el idioma (conuco, bohío, batey, macuto, yagua, barbacoa).  
La cultura española ha sido indudablemente la que ha hecho más aportes y seguidamente la africana, que en la historia no ha sido suficientemente documentada. Los primeros esclavos que llegaron a la isla eran ladinos (nacidos y cristianizados en España) y seguidamente bozales (traídos directamente de África).  Ellos trajeron sus valores y creencias pero tuvieron que adaptarse a la extraña sociedad dominada por los amos españoles, que los extrajeron de sus pueblos.
Deive menciona entre los remanentes culturales africanos: “música, baile, creencias mágico-religiosas, cocina, economía, diversiones, hábitos motores, lenguaje”. De una danza africana llamada la calenda se deriva la mayoría de nuestros ritmos, como los palos, la zarandunga, los congos, la jaiba y la salve. 



Nuestra música popular está muy relacionada con la espiritualidad y la mayor parte de ellas se toca en las llamadas noches de vela o fiestas de santos.
Ritmos como la mangulina y el carabiné se derivan de España. En República Dominicana, como en las otras islas hispanoparlantes, se practica la santería, que surgió como una manera de ocultar las divinidades africanas en las figuras y nombres de los santos. Se les atribuyen poderes sobrenaturales como la predicción del futuro, la cura de los males y la influencia sobre el destino de terceros. Existe también influencia del vodú haitiano.
Mofongo: rosiperdomo.blogspot.com
Del africano derivan también instituciones de ayuda mutua como el convite y el San.  Mediante el convite, los agricultores trabajan juntos en la parcela de uno de ellos hasta terminar el trabajo en un día; luego hacen lo mismo en cada una de las demás propiedades. El San, mayormente llevado por mujeres, consiste en un sistema de ahorro o caja común a la que cada integrante agrega una misma cuota mensual y cada mes se entrega el valor total a uno de ellos.
En la comida, de origen africano podemos encontrar un plato muy típico: el mofongo, y como bebida el guarapo, obtenido del jugo de la caña, que era muy común entre los esclavos.

El Merengue
El origen del merengue no se ha precisado con certeza, pero la versión más aceptada es que proviene de un ritmo cubano llamado upa, cuyo baile tenía un movimiento llamado me-rengue y a mediados del siglo XIX llegó a Puerto Rico y a República Dominicana.
Merengue. Seo Abreu y su Mambo Izquierdo.
Se tocaba con los instrumentos de más fácil acceso al pueblo, como la bandurria, el tres y el cuatro, derivados de la guitarra. Luego el acordeón diatónico desplazó la bandurria por el fácil manejo de aquel instrumento de origen alemán, y se agregaron la güira y la tambora. Era poco aceptado en la clase alta y se desarrolló una campaña en contra del merengue porque estaba desplazando un ritmo popular llamado tumba. Pero el merengue era una danza festiva, para celebrar, y por tanto fue tomando mucha popularidad y extendiéndose por todo el país, así que posteriores intentos de acabarlo resultaron fracasados.
Los músicos cultos empezaron una campaña a principios del siglo XX para que el merengue pudiera ser reconocido como creación musical dominicana en el país, y a ellos se unieron los músicos populares pero encontraron mucha resistencia por las letras consideradas vulgares y por el asocio con ritmos africanos despreciados por las clases dominantes.
La aceptación se logró gracias a la promoción que le hizo el presidente Rafael Trujillo a partir de los años 30 y sobre todo después que a Luis Alberti se le solicitara escribir "un merengue decente", a lo que él reaccionó componiendo “Compadre Pedro Juan”, que luego se convirtió en himno del merengue.
Diseminado el merengue por todo el país, surgieron muchas variantes. Se reconoce claramente el merengue de salón y el merengue típico o perico ripiao. El pambiche es un merengue típico más suave, que se empezó a tocar durante la ocupación política y militar estadounidense de 1916-1924 para que lo pudieran bailar los yanquis, quienes no lograban seguir el ritmo del perico ripiao.
La Bachata
Víctor Víctor. www.triculi.com
La bachata es un ritmo más reciente que el merengue. Se originó en la segunda mitad del siglo XX a partir del bolero y con influencia de otros ritmos como el son cubano. Ya el merengue se escuchaba en todas partes del país, esto ayudado por la radio, que llegó con el gobierno de Trujillo. Como aquél era un ritmo muy alegre, hacía falta una expresión musical para acompañar momentos de tristeza y nostalgia, o en nuestro lenguaje, amargue. Precisamente surgió con el nombre de “música de amargue” y se le llamaba bachata a la actividad en la cual se reunían las personas a cantarla junto a una guitarra. Durante mucho tiempo no fue aceptada, esta vez con mayores restricciones que el merengue, pues sólo se escuchaba en los cabarets o prostíbulos. Sin embargo, fue promovida por una casa disquera que tenía su propia emisora, Radio Guarachita, y se constituyó en un ritmo vital para las clases marginales y sobre todo los migrantes que tenían que abandonar sus familias en los campos para irse a trabajar en las ciudades.


Músicos como Luis Días, Leonardo Paniagua, Luis Segura, y más tarde Juan Luis Guerra y Víctor Víctor, fueron dando un nuevo giro a la bachata y combinándola con otros ritmos. A partir de los 90’s desaparece Radio Guarachita pero surgen los promotores internacionales y los bachateros se convierten en movilizadores de multitudes. Surge también el merengue de cuerdas, como una combinación de la bachata con el merengue. 
Se destacan Anthony Santos, Luis Vargas, Raulín Rodríguez, Frank Reyes y más tarde Yoskar Sarante, Zacarías Ferreira y el grupo  Aventura.

Cristino Alberto Gómez
27 de octubre de 2010

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