Que me dejen tranquilo


Buenos días, ¿qué pasa,
que te veo flaquito?
(Soy quien manda en mi casa.
Que me dejen tranquilo).

¿En qué puedo servirte:
Coca Cola, un juguito?
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

¿Te visito un momento,
día, mes, año, siglo?
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

¿Cómo quieres llamarme?
Dime Sam, no me engrifo.
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

¿Qué quieres que te ofrezca:
un paseo el domingo?
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

¿Una ropa moderna?
No andarás a lo antiguo.
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

Tú no comas casabe;
tengo pan, pollo frito...
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

¿Un cursito de inglés
o tal vez a tus hijos?
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

¿Una tele grandota
para ver muñequitos?
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo). 

¡Yo te compro esa tierra!
¡Aprovecha ahora mismo!
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

Agua dulce en botella;
ya no bebas del río.
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

¿Es que no estás oyendo?
¿No me escuchas, chiquillo?
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

Si tú quieres te busco
un trabajo, mi amigo.
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

Por muy poco dinero,
algún coche bien lindo.
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

Puedo darte las armas;
anda ataca un vecino.
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

Firmas cuatro papeles;
te levanto del piso.
(Que me dejes tranquilo,
que me dejes tranquilo).

¿Vas a darme la mano,
puedo hacerme tu amigo?
(¡Ah, carajo! ¿Hablo en chino?
¡Que me dejes tranquilo!).


Cristino Alberto Gómez
21 de septiembre de 2011 
@CristinoAlberto

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