El galoncito

A Luis Bienvenido

Ay, Manito. Ay, Manito
que se va tu galoncito
por el río.

Se lo lleva la cañada.
Va llenándose de agua.
¿Por qué no para?

Hermanito, se te fue
el galoncito y no sé
si ha de volver.

Ya no llores, hermanito.
Seguro que en un ratito
viene contigo.

Cuando llegue hasta la mar
lo veremos regresar,
lleno de sal.

Se ha perdido el galoncito.
Ese era el más bonito
del bohío.

Cristino Alberto Gómez
14 de junio del 2008

Entradas más populares de este blog

Capitales de la comunidad y desarrollo rural

¡Buenos días, universo!

Yaciente soñador