El claro de los días

¿Quién sabe para qué ha venido?
¿Quién supo del momento justo:
un día se alejó del mundo?
¿Quién dijo que se fue? No es justo.

No puedo contener los ojos,
no sé si la razón persiste,
no puedo imaginarlo todo;
no logro suponer que existe

la vida de la otra vida.
No es vida si vivir no puedes.
¿Quién sabe si será, quién sabe,
si nunca entenderás quién eres?

Intento conocerlo todo.
Te dicen la verdad no ocultes
y sabes que te ocultan todo.
Te juzgan pero tú no juzques.

No quiero la verdad oscura;
prefiero aburrimiento pero
saberlo y para que eso ocurra
el claro de los días quiero.

Me pierdo como blanca arena
y sueño que es un sueño, sueño
un día despertar temprano
o bien amanecer. Prefiero,

no sé ni qué prefiero. Quiero
vivir aunque mañana muera
y ser lo que no sé si supe
vivir, aunque tal vez no pueda.

Cristino Alberto Gómez
5 de marzo de 2010 

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