Me voy quedando contigo


Me voy quedando contigo.
Vendrá el día del regreso y no me he ido.
Muy profundo el sitio está, mas no escondido,
donde encuentras al que alientas con tu abrigo;
al que sabe, cada instante, hasta dormido,
que se queda contigo.

Me voy quedando contigo.
No te quedas, corazón. Te vas conmigo.
No me asusta la distancia ni el olvido.
No hay espacio para más; tú vas conmigo.

Te quedas yendo conmigo.
Me hablarán de ti las horas, los sonidos,
el silencio y del viento los soplidos,
aún los números, las letras y otros signos,
la estadística, los árboles, los libros,
porque sigues conmigo.

Y seremos los mismos.
Es ahora cada instante y es domingo.
Es la noche cada sol y estás conmigo.
Es diciembre cada mes; aún no me he ido.
Es mi brazo cada manga de tu abrigo
y precisa la verdad que vuelvo y digo:
me voy quedando contigo.

Cristino Alberto Gómez
11 de enero del 2010

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